5.17.2011

Lluvia de ideas 1

Y hoy dije algo que me sorprendió y se hizo verdad...pasó.

No quiero seguir desperdiciando miradas, pensamientos y líneas. Todo tiene que ir al grano. Qué tiene de malo expresar tus sentimientos, la respuesta: nada. Y eso lo descubrí hace poco.
¿Por qué guardarse y ocultarse todo? Y he llegado a la conclusión: las personas que hacen eso se conocen poco.

Cuesta trabajo lo sé y nos equivocamos todo el tiempo, pero es la única forma de aprender a sobrevivir.

Antes, cuando no era 2011, teníamos que cosechar lo que queríamos comer de otra forma no viviríamos más. Y por más que evolucione la tecnología sigue siendo lo mismo hoy en día. Osea que toda fuerza producida provoca otra de la misma magnitud en la dirección contraria. Pero si no ocurre nada en ambos lados, ¿entonces qué?

La quietud, el silencio. Y el silencio no existe. Todo está en constante movimiento.

Pero lo tenemos que aprender de la manera difícil: cayéndonos. Es la única forma. Y claro que a nadie le gusta equivocarse, forma parte de nuestro narcisismo, pero mientras más toleremos nuestros errores más lejos podremos llegar.

Líneas vacías, tipografías extrañas, puntuaciones desconocidas...eso es el mundo. O al menos lo es en algún punto. 

Nosotros no decidimos cuando madurar, simplemente llega. Y quizás a ti te llegue más joven que a él o que a ella. Y sí hay una convención social que nos pone a estudiar o a trabajar a una determinada edad, pero a la mierda con lo que es “aceptado” socialmente. No obstante, debemos ser capaces de distinguir, antes de que sea demasiado tarde, cuales son nuestros defectos y nuestras virtudes. De esa manera todo será más claro.

Todos vivimos enamorados, deprimidos, extasiados o tristes, pero no al mismo tiempo. Y nos falta muchísimo y nos faltará más por descubrir, pero eso es lo emocionante, ¿no?

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